Un día estaba en el insti y fui al baño entre clase y clase. Cuando volví, a mi amiga y a mí nos tocaba cambiarnos de clase, y mientras íbamos por el pasillo notaba que todo el mundo me miraba y se reía. Mi amiga me miró partiendose de risa y me dijo:
–¡Tienes la falda enganchada con las bragas!
Me puse más roja que en toda mi vida, ¡había enseñado el culo a medio instituto!